viernes, 5 de junio de 2009

Una réplica de la tumba de Tutankhamon pasa por el Museu Marítim de Barcelona



El faraón del Antiguo Egipto Tutankhamon tendrá desde el 6 de junio una segunda morada en el Museu Marítim de Barcelona, donde una exposición rememora el descubrimiento de su tumba --hace 90 años, a manos de Howard Carter-- con réplicas exactas de unas 500 piezas del ajuar, entre ellas, el ataúd interior de oro macizo y 110 kilos de peso. Según dijo hoy el arquitecto de la exposición, Rainer Verbizh, la "ventaja" de organizar una exposición con copias es que no hay que protegerlas con vitrinas y el público, emulando a los descubridores, las puede casi tocar y observar de muy cerca.
El egiptólogo Martin Von Falck también defendió el valor de la copia, ya que los originales están demasiado dispersos por el mundo y demasiado frágiles como para reunirlos: como mucho se hubiesen podido juntar medio centenar de objetos, algo que no da una percepción integral del tesoro, formado por 5.389 piezas, indicó Von Falck.
Un centenar de especialistas han confeccionado las reproducciones, valiéndose de los 2.800 negativos de cristal que el fotógrafo Harry Burton hizo para documentar la disposición de los objetos, y otras tantas de las piezas originales, que están repartidas en varios museos.
La muestra 'Tutankhamon. La tomba i els seus tresors' es especialmente didáctica, ya que todos los objetos están por duplicado: una vez en su disposición original, contextualizados, y la segunda expuestos para que el visitante, dotado de audioguía, observe todas sus particularidades.
Es el caso de las cinco capillas que, como 'matrioshkas', contenían el sarcófago del faraón. En la primera reproducción sólo se observa la mayor y las puertas entreabiertas de las cinco, mientras que luego, a escala, se disponen una al lado de otra, con explicaciones de sendos simbolismos.
Esta muestra, que se podrá visitar en Barcelona hasta el 6 de septiembre, viajará luego al VAM Design Center de Budapest (Hungría) y posteriormente a Varsovia (Polonia). En total ya la han visitado cerca de 600.000 personas en Berno (República Checa), Munich (Alemania) y Zurich (Suiza).
Un faraón olvidado
Aunque hoy en día Tutankhamon es de los faraones más nombrados, en su época no fue muy relevante, según explicó hoy la asesora científica Esther Pons: reinó desde los ocho años y a los 18 murió, de forma súbita y, supuestamente, por una infección.
La tumba no es tan ostentosa como las de otros faraones, por lo que se cree que tuvo que hacerse de forma improvisada al morir Tutankhamon repentinamente. En todo caso, es la única que no fue saqueada, por lo que el hallazgo de Carter se calificó como el más importante del siglo.
Durante seis años, entre 1909 y 1917, Carter buscó la tumba de Tutankhamon financiado por Lord Carnavon, un noble erudito dado a coleccionar arte y caballos. Cansado de malgastar su riqueza en un poco atinado Carter, el Lord le financió una última campaña: finalmente, en 1922 Carter descubrió el primer escalón de la tumba de Tutankhamon.
Quitando los sellos de las puertas de la tumba, Carter descubrió las "cosas maravillosas" con las que agasajaron al faraón, que lanzó su maldición sobre el que lo había propiciado: el Lord murió pocas semanas después del hallazgo al afeitarse, ya que se cortó una picadura de mosquito venenoso. La leyenda estaba servida.

Fuente: Europa Press

Reseña: Roberto Cerracin

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